Experiencia de laboratorio - taller literario coordinado por Alejandra Mendez Bujonok.
viernes, 15 de abril de 2016
LA QUE NO PAREZCO
LA QUE NO PAREZCO
Dame una edad
porque me pierdo
que sea angosta y sola
para mi pie
que toda vez que tiembla
reconoce el camino
y se desvía
Dame una edad
a cambio
de las monedas breves
bajo el labio
que al mínimo trasluz
se parte y huye
o se concede
Dame una edad
como mi amante
intemporal y áspera
en un cuerpo
que repare el infierno
que te ofrezca la carne
y el insomnio
Dame una edad
que me destruya
que se aloje sin freno
entre los huesos
que derrote a las otras
que arremeta
Una edad
sin medida
del daño
*
Nenita
acostada
al borde de la luz
Debajo de la puerta
-lo único cerrado-
pasaba todo el mundo
Inés Manzano: nació en Buenos Aires, Argentina.
Ingeniería de la caza
Ingeniería de la caza
después y antes de esa noche
del mapa que nunca me advirtió
de tu campo minado
de la tormenta de arena
que casi nos sepulta en el desierto
de los evangelistas que golpeaban a la puerta
cuando intentábamos una desnudez menos terrestre
de la música del interior de tu cuerpo
luego del puente de Ohashi
de esa lluvia repentina
en la salita de aquel hospital
de la sangre en tu mano que era toda tu sangre
de la moneda en el fondo de la fuente
de la dirección que anotamos
em el boleto de regreso
luego del submarino y de tus nervios
del escudo de tu saco
a la altura de tu corazón
de la dedicatoria en el libro ajeno
de la rata que vino hasta la trampa
sin ver la ingeniería de la caza
después de ese día de sol
del alquitrán que dejó tus zapatos
hundidos en el miedo
de la foto que me enviaste de tu patio
de lo que vi detrás de ti
que vos nunca pudiste ver
de esa cosa que se levantaba
cuando dijiste al fin que me querías
tan densa, tan azul
no he podido más que estallar
estallar como los caños que estallan
por las heladas
en noches limpias y poderosas
como esa
te amo, animal lleno de luces
flor guardada en los salmos de un libro rojo
mujer cultivada en arenas movedizas
soy un insecto que trepa
sin darse vuelta a mirar
cuál ha de ser su depredador
que va ciego
a hundirse en un campo minado
sin tener muy visto el amor
la ingeniería de la guerra
Laura García del Castaño, poeta nacida en Córdoba, en 1979.
jueves, 14 de abril de 2016
Los restos permanentes
Los restos permanentes
he intentado pasar un candado
hacia el otro lado del espejo
no es un acto de rabia
no quiero arrojarlo contra el cristal
lo que intento es
hacer pasar la horquilla
y sujetar un lado con el otro
este presente con aquel
lo intento
pero el espejo con el espejo
la casa con la casa
yo con nadie
Christian Hertel: poeta nacido en 1983, en Córdoba, Argentina.
La Edad Atómica
Poesía de carne y hueso furia y amanecer
Ahora es posible atravesar continentes sin un centavo en
el bolsillo
O caminar toda la noche en cualquier ciudad
Con un buen amigo que se expande por e1 cielo
Caminar toda la noche
Con un buen amigo que se expande por e1 cielo
Caminar toda la noche
Hasta llegar a ninguna parte
Pero llegar a construir
Cierro los ojos y nos miro en la edad atómica
Chicos hermosos de cabello alborotado
Discutiendo largas horas bajo la lluvia
Chicos hermosos de cabello alborotado
Discutiendo largas horas bajo la lluvia
Ladran junto a los perros de la noche
Los perros que bajo el sol desaparecen
Porque saben que en la oscuridad
Se esconden las flores luminosas de los sueños
En la edad atómica se deja todo
Para lanzarse a los camino
Y todo está bien
Todo está bien Todo está bien
La violencia de la que no se escapa está bien
Las heridas de la desilusión están bien
El cáncer del tiempo está bien
El hambre
Los edificios que se derrumban
La lluvia de dos cuerpos encontrándose por vez primera
Labios abiertos
Juegos al filo del barranco
Trifulcas
Todo está bien
Menos la inmovilidad y el silencio
Corre más rápido que la policía
La suma de los errores hace un estilo
Baila baila
Sobre las ruinas de un país sin nombre
La bandera son los niños destrozados
Las aves cantando su corazón
En el corazón de los árboles
Que miran todo
Aprendimos más en una canción de 2 minutos
Que lo supuestamente aprendido en una escuela
Rostros jóvenes que no crecerán tristes
Porque enfrentan la vida y sus miserias
Y saben que lo más hermoso se esconde en el siguiente
libro
En el siguiente acuario
En la siguiente noche
En el siguiente sexo
En la próxima canción
No hay refugio
Un país abierto en los corazones
Así
en plural
Porque ahora no basta con la sístole y diástole propias
Ahora se suman el palpitar de toda la flora y toda la fauna
Del cielo y del infierno
Todos los poemas
Todas las caricias
Todo cabe dentro
En la edad atómica
Solo hay dos maneras de vivir
la primera es disfrutar sin parar
la segunda no la conocemos
Gerardo Grande, poeta nacido en México, en 1991.
Y todo está bien
Todo está bien Todo está bien
La violencia de la que no se escapa está bien
Las heridas de la desilusión están bien
El cáncer del tiempo está bien
El hambre
Los edificios que se derrumban
La lluvia de dos cuerpos encontrándose por vez primera
Labios abiertos
Juegos al filo del barranco
Trifulcas
Todo está bien
Menos la inmovilidad y el silencio
Corre más rápido que la policía
La suma de los errores hace un estilo
Baila baila
Sobre las ruinas de un país sin nombre
La bandera son los niños destrozados
Las aves cantando su corazón
En el corazón de los árboles
Que miran todo
Aprendimos más en una canción de 2 minutos
Que lo supuestamente aprendido en una escuela
Rostros jóvenes que no crecerán tristes
Porque enfrentan la vida y sus miserias
Y saben que lo más hermoso se esconde en el siguiente
libro
En el siguiente acuario
En la siguiente noche
En el siguiente sexo
En la próxima canción
No hay refugio
Un país abierto en los corazones
Así
en plural
Porque ahora no basta con la sístole y diástole propias
Ahora se suman el palpitar de toda la flora y toda la fauna
Del cielo y del infierno
Todos los poemas
Todas las caricias
Todo cabe dentro
En la edad atómica
Solo hay dos maneras de vivir
la primera es disfrutar sin parar
la segunda no la conocemos
Gerardo Grande, poeta nacido en México, en 1991.
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